Nunca imaginé que aquella idea que nació entre dudas —y muchas ganas de encontrar mi camino— acabaría convirtiéndose en uno de los pilares más importantes de mi vida.
Aunque estudié Educación Social, la moda siempre ha sido mi lugar seguro. De pequeña podía pasar horas vistiendo a mis muñecas, combinando colores, imaginando looks… Y aún recuerdo con cariño cómo mi madre me hacía vestidos a mano. Supongo que ahí empezó todo, sin que yo lo supiera.
Con los años, esa ilusión no desapareció; todo lo contrario. Creció conmigo. Y un día entendí que era el momento de apostar por lo que realmente me hacía vibrar.
Así nació Coqueta Miajadas: una tienda creada desde el cariño, con el deseo de que cada mujer que entrara se sintiera especial, inspirada y segura de su propio estilo.
Me apasiona elegir cada colección, pensar en cómo combinarla y dar vida a cada prenda dentro de la tienda. No es solo “comprar ropa”: es imaginar cómo se verá en ti, cómo te acompañará en tu día a día, cómo hará que te sientas.
Crear escaparates, ordenar la tienda, mover prendas de un lado a otro para que todo fluya… son esas pequeñas cosas que me recuerdan por qué hago esto: porque me encanta conectar con cada mujer que entra y ayudarla a encontrar algo que le encaje, que le ilumine, que le haga sonreír.
Después de tantos años, mi tienda sigue siendo mi proyecto más personal.
Un espacio cuidado, acogedor y pensado para que disfrutes el proceso de elegir, probar, descubrir… sin prisas. Sin ruido. Con estilo propio.
Aquí no vendemos ropa:
creamos momentos. Inspiramos. Acompañamos tu forma de vestir y tu forma de sentirte.
Gracias por estar aquí, por confiar en mí y por formar parte de esta historia que sigue creciendo, prenda a prenda.